¡Frenemos el cambio climático!
En nuestra vida cotidiana utilizamos cada vez más energía eléctrica, lo cual está agotando los recursos y ocasionando el calentamiento global; por ello, debemos reducir su consumo. 
Acciones sencillas para cuidar el ambiente, ahorrar dinero y energía:
-Energía eléctrica
Aprovecha al máximo la luz natural, utiliza la energía eléctrica sólo cuando la necesites.
Cambia los focos comunes por lámparas ahorradoras (fluorescentes). Cuestan un poco más pero consumen menos energía y duran más tiempo. A la larga ahorras dinero.
Limpia periódicamente focos y lámparas; el polvo bloquea la luz.
Utiliza lámparas sólo cuando estén apagadas las luces principales. De otra forma, se está generando doble uso de energía para el mismo propósito.
Usa interruptores de movimiento; pueden significar ahorros importantes de energía, los cuales se ven reflejados en los recibos de la luz.
Pinta techos y paredes de colores claros. Tendrás mejor iluminación.
Apaga las luces de las habitaciones que no se ocupen.
Si no se están usando, apaga y desconecta la televisión, radio, computadora, tostador, hornos de microondas, DVD.
Evita en lo posible el uso de pilas. Son mucho más caras que la corriente eléctrica.
Si necesitas usar pilas, procura que sean recargables.
Asegúrate que la puerta del refrigerador cierre herméticamente para que no utilice energía de más.
Cuando introduzcas o saques alimentos del refrigerador, hazlo rápido; no dejes abierta la puerta más tiempo del necesario.
Nunca introduzcas alimentos calientes, ya que el refrigerador usará más energía.
Ajusta el termostato del refrigerador al mínimo requerido, según el lugar en donde vivas. Consulta el instructivo de uso. Uno de cada seis refrigeradores en México están a temperaturas demasiado altas y el consumo de energía puede incluso duplicarse.
Coloca el refrigerador alejado de la estufa, del calentador de agua o de una ventana en donde le dé el sol directamente.
El refrigerador es más eficiente mientras más delgada sea la escarcha en el congelador. Es importante descongelarlo y limpiarlo para evitar que la escarcha tenga un espesor mayor a los cinco milímetros.
Si vas a comprar un refrigerador, procura adquirir el de tamaño adecuado a tus necesidades.
Infórmate sobre el rendimiento de tu refrigerador en la etiqueta amarilla del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE).
Sigue las recomendaciones de uso, mantenimiento y seguridad que aconseje el fabricante.
Procura sustituir los aparatos viejos por nuevos, ya que consumen menos energía.
No abuses de los aparatos electrodomésticos.
Enciende el televisor sólo cuando realmente desees ver algún programa.
Plancha la mayor cantidad posible de ropa en cada sesión; así aprovecharás el calor acumulado.
Plancha primero la ropa que requiera menos calor y hazlo durante el día. Al aprovechar la luz natural evitas encender un foco.
Cambia los filtros sucios y limpia los depósitos de polvo y basura de la aspiradora. Esto hace que el aparato trabaje con mayor eficiencia y ahorre energía.
Seca la ropa con la energía solar, hacerlo con secadora representa grandes cantidades de energía eléctrica para algo que se puede gratuitamente.
-Aire acondicionado
Verifica que el aparato funcione correctamente (motor, cableado y termostato).
Mantén la habitación cerrada para conservar la temperatura.
Apágalo al salir de la habitación si vas a permanecer fuera mucho tiempo.
Regula la temperatura de tal manera que sea agradable y puedas estar sin suéter y sin cobijas.
Apaga el aparato cuando la habitación ya esté fría y enciende en su lugar el ventilador. Éste consume mucho menos energía.
Limpia el filtro de aire cada 15 días. Los filtros sucios y los depósitos saturados de polvo provocan que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su utilidad.
Da mantenimiento cada año a todo el equipo. Los acondicionadores de aire que tienen dos años o más sin mantenimiento consumen mayor energía.
No compres equipos de segunda mano. Son de tecnología obsoleta y consumen mucho más energía.
Si vas a comprar un aire acondicionado, comprueba que tenga la capacidad de enfriamiento que requieres. Revisa la etiqueta amarilla para conocer la eficiencia energética del aparato.
-Gas
Elige una estufa con encendido eléctrico o sin piloto; ahorras gas y reduces la emisión de los contaminantes generados por su combustión.
Cambia tu calentador de agua por uno de paso, sólo se enciende cuando requieres agua caliente y así ahorras en el consumo de gas.
Tapa las ollas cuando cocines; así aprovechas mejor el calor, consumes menos gas y ahorras dinero.
Evita las corrientes de aire cuando cocines; aumentan el tiempo de cocción de los alimentos y el consumo de gas.
Revisa periódicamente las instalaciones de gas para evitar fugas.
Da mantenimiento al tanque estacionario, a la estufa y al calentador.
Prefiere los calentadores de gas a los eléctricos para calentar habitaciones.
Transporte y energía
El transporte motorizado es una la actividad que más contamina el aire y provoca graves daños a nuestra salud. Una de las consecuencias graves de esta contaminación tiene que ver con el calentamiento global y el cambio climático, considerados entre las amenazas más serias a la vida en el planeta.
Participa en la solución de este problema
Utiliza el automóvil sólo lo indispensable y compártelo cada que puedas.
Si vives en grandes ciudades utiliza el metro, el tren ligero o el trolebús. Son medios de transporte más económicos y amigables con el medio ambiente.
Infórmate sobre rutas alternas para desplazarte en tiempos más cortos.
Camina las distancias cortas; haces ejercicio y no contaminas.
Utiliza la bicicleta en trayectos cortos y seguros.
Afina el motor de tu automóvil, cuando menos cada seis meses.
No frenes ni aceleres con brusquedad; esto aumenta la producción de gases contaminantes y el consumo de gasolina.
No te estaciones en doble fila; contribuyes a crear embotellamientos y más contaminación.
Por ningún motivo dejes el tanque de la gasolina sin tapón, pierdes combustible por evaporación y conta- minas el ambiente.




